No están todos los que son ni son todos los que están.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Su vida es el fútbol, todo lo que tenga que ver con el le importa. Él nunca amenaza, sólo avisa. Se cree más cabezota que yo, pero los dos sabemos que para eso le falta vida y media. Odia que le pregunte cuánto me quiere y que me quede callada cuando dice algo que no me hace gracia. Aunque no lo diga, todos sabemos que le encanta cuando le envío privados con textamentos. Y también le encanta que me meta en su tuenti cada 0' 1 segundo. A veces se ríe por no llorar. Cuando le dan los típicos días de digas lo que digas me voy a reír es para mandarle a la mierda, aunque no puedo.A mí me encanta marearle preguntándole todo el rato ¿Qué? aunque haya oído lo que ha dicho, sin embargo, a él le pone de los nervios.A él le pone nervioso la palabra no, sin embargo, es mi palabra favorita. Él come de todo, y yo de casi nada. Él no es orgulloso, y yo me paso de serlo. A él le encanta el deporte y yo lo odio, el deporte y yo no nos llevamos bien. Él hace el tonto mientras yo le digo que pare. Él casi nunca está malo, yo el día que no lo esté es raro. Él nunca tiene un día malo, yo tengo 3 días a la semana malos. Él se acuesta tarde y al día siguiente se levanta como si nada, yo me acuesto tarde y al día siguiente voy muerta. Yo me altero enseguida y él tiene toda la paciencia del mundo. Él se cree que paso de él y yo me creo que él pasa de mí. Él dice todo lo que piensa, yo aveces me lo callo por no discutir. En fin... que sí, que somos como el perro y el gato, ¿ Pero nunca habéis oído eso de los polos opuestos se atraen? Pues, está comprovado, es verdad.
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